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8 • Miércoles 14 de Mayo de 2008
CHIQUITA
PERO CHISTOSA
Sin pretensiones, con una historia simple, y algunas
fallas escénicas, Verónica Castro demuestra su vigencia
en la obra
OSWALDO ÁNGELES LÓPEZ
“¿Mariola?, hola; oye te habla
Florinda; mira, al rato va a caerles
por allá un cuate que se llama
Max y dice ir de mi parte y por
favor si llega a ir de mi parte
díganle que vaya a chi… a su
madre”…
Este es el diálogo con el
cual cierra Verónica Castro su
extraordinaria actuación en la
obra Chiquita pero picosa, la cual
celebró su función de prensa
ante cientos de medios y amigos
que fueron a apoyar y aplaudir a
la actriz.
Con una gran convocatoria,
pocas veces vista, la Vero presentó
la obra con la cual tuvo
mucho éxito hace algunos años
y que retoma para despedirse del
teatro.
Sin mucha escenografía,
muchos cambios de ropa, un gran
reparto, algunas fallas escénicas
de parte de Verónica, quien se
nota un poco “desencanchada”,
da muchas veces la espalda al
público, algo que en teatro es
elemental.
Pero aun con ello, el público
y los amigos le perdonaron eso a
una persona a quien ya se tenían
muchas ganas de verla haciendo
algo y qué mejor que con el personaje
de Coqueluche.
Inmediatamente que se dio la
tercera llamada, las butacas del
Teatro México del Centro Teatral
Manolo Fábregas se comenzaron
a llenar esperando ver en
acción a la famosa Chapis, quien
deja que primero sean Macaria y
Fernando Ciangherotti los que
comiencen con la sencilla trama
de esta obra.
Y así después de quince minutos
de obra, con uniforme de
colegio de monjas, botas vaqueras
viejas, dos colitas y lentes
de fondo de botella se presenta
Florinda Benita quien llega a la
vida de Victoria (Macaria) una
primera actriz y su amante Max
(Ciangherotti) ya que por una
epidemia de “lecoqueluch” no
puede quedarse con las monjas
desatando una serie de conflictos
luego de que Aníbal el hijo de
Victoria piensa quedarse unos
días con su mamá.
Situaciones chistosas,
momentos de improvisación y
una Verónica Castro tan natural
en una historia que no tiene más
pretensión que hacer pasar un
rato agradable en la hora y media
que duran los cuatro actos.
Foto: OVACIONES | Alejandro Guzmán
Foto: OVACIONES | Alejandro Guzmán
El poder de Vero entre
cámaras y micrófonos
OSWALDO ÁNGELES LÓPEZ
Hace mucho tiempo que en el
estreno para prensa e invitados
de una obra no había tanta convocatoria
como la que se vivió el
pasado lunes en el Centro Teatral
Manolo Fábregas, para presenciar
el regreso de Verónica Castro
a los escenarios teatrales.
En la calle de Velázquez de
León, camarógrafos, fotógrafos,
reporteros, colados, fans con
camaritas de celular y gente con
niños esperaban a los famosos.
Una convocatoria sin igual.
Grandes estrellas, figuras de la
televisión y el cine como Ignacio
López Tarso, Carmen Montejo,
Xavier López Chabelo, eran
algunos de los que llegaban pero
tenían que pasar por el mar de
medios, donde en lugar de darles
su lugar, la mayoría de reporteros
de televisión sólo querían saber
qué opinaban sobre la reconciliación
de Vero y Christian.
Héctor Suárez, a quien pocas
veces se puede ver en estos eventos,
ignoró esa clase de preguntas
Una de las invitadas especiales
que causó conmoción y aglutinó
mucha gente a su alrededor
fue Rossana Nájera, quien de
antemano sabía que los medios
se acercarían para preguntarle
sobre su relación con el futbolista
Cuauhtémoc Blanco.
Con sonrisa nerviosa, pero
segura de sí misma, la conductora
de Póker de Reinas negó lo que
una revista de chismes publicó
de que ya se tenía fecha para la
boda y el lugar, a lo que respondió:
“¿Cómo va a haber boda si
no hemos regresado? Nos hemos
visto pero el tiempo dirá, creo que
el corazón es difícil negociarlo; el
tiempo es el amigo de todas las
broncas”.
respondiendo que él venía a la
obra, mientras Chabelo recordaba
cuando una joven Verónica
Castro fue de las primeras edecanes
de En Familia.
Por su parte, “estrellados”
como Niurka, Aleida Núñez, y
un sinfín de "famosos" que aprovechan
los reflectores para figurar,
opinaban hasta de lo que no
sabían sobre el conflicto familiar
de los Castro, hubo quien dijo
que la obra era una historia nueva
cuando es una reposición.
Así, entre “periodistas” que
se creen estrellas y divas región
4, entre empujones, corretizas,
microfonazos, pisotones, reclamos,
mentadas y conatos de
bronca, se efectuó la llegada de
los invitados, donde una vez más
se demostró la poca calidad que
tienen algunos medios, en especial
de televisión, que evidencian
su poco profesionalismo para tratar
eventos de esta naturaleza,
donde lo único que importa es
"ganar una exclusiva”, aunque
para ello se tenga que atropellar
a propios y extraños.
Niega Rossana boda con Cuau
Foto: OVACIONES | Alejandro Guzmán
Así de tajante fue la respuesta
de Nájera, quien después de ello
disfrutó la obra de Chiquita pero
picosa y sin más se retiró después
de batear a las cámaras de televisión.
(Oswaldo Ángeles)